Una notaría centenaria necesitaba una web que transmitiera el peso institucional del despacho sin caer en lo aburrido. El reto: jerarquía estricta, tipografía clara y una identidad sobria pero contemporánea.
Diseñé la web completa de cero y la maqueté en WordPress + Elementor con un sistema de componentes reutilizables para servicios, equipo y contacto. Tipografía serif para autoridad, paleta azul marino para confianza, mucho aire blanco.
Resultado: una web que se siente seria sin ser fría, y que el cliente puede mantener sin tocar código.